Cirugía refractiva

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Especialidades | Cirugía Refractiva

Cirugia Refractiva

“Ver bien sin necesidad de anteojos ni lentes de contacto”

La cirugía refractiva es el conjunto de técnicas quirúrgicas que tienen como finalidad eliminar o minimizar los defectos refractivos oculares. Estos problemas de la refracción son la miopía, hipermetropía y el astigmatismo. La cirugía refractiva se puede aplicar a través de las técnicas láser (Lasik o técnicas de superficie –PRK/Lasek) o a través de otro tipo de tratamientos, como el implante de una lente intraocular fáquica o pseudofáquica.

DEFECTOS REFRACTIVOS

Miopía

La miopía se manifiesta cuando el paciente ve borrosos los objetos lejanos.

La miopía es un problema de la refracción que se manifiesta cuando el paciente percibe borrosos los objetos lejanos debido a que la imagen se forma delante de la retina, bien porque la córnea, el cristalino o ambos son muy potentes, o bien porque el ojo es más largo de lo normal.

En realidad, la miopía no se puede considerar una enfermedad siempre y cuando no se supere una determinada graduación, sino un defecto óptico de refracción, ya que es producto de variaciones biológicas normales del sistema visual que producen un fallo en la correlación entre los diferentes componentes del ojo (curvatura corneal, potencia del cristalino, longitud axial y profundidad de la cámara anterior).
Los síntomas de la miopía pueden presentarse desde la infancia y pueden aumentar con el paso del tiempo al producirse cambios en la graduación. Por regla general, la miopía tiende a estabilizarse a partir de los 18 años. Puede presentarse asociada a otros defectos refractivos, como el astigmatismo (astigmatismo miópico) y la presbicia o vista cansada.

Hipermetropía

La hipermetropía es un error de enfoque visual que provoca una visión borrosa e incómoda de cerca, aunque, a partir de cierta edad, también se ven mal los objetos lejanos.
En el caso de los niños o jóvenes que padecen hipermetropía, y si su graduación no es muy alta, pueden no manifestar esa falta de agudeza visual ya que compensan la hipermetropía mediante la acomodación (el cristalino incrementa su potencia aumentando su espesor y curvatura por la contracción de los músculos que lo rodean). El continuo esfuerzo de acomodación puede provocar síntomas como fatiga visual, picor de ojos o dolores de cabeza. En el caso de los pacientes mayores de 40 años, la hipermetropía puede confundirse con la presbicia o vista cansada, otro defecto refractivo provocado por la pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino y que se debe al paso del tiempo.

En el paciente hipermétrope, la imagen se enfoca detrás de la retina y no directamente sobre ella, a diferencia de lo que ocurre en un paciente emétrope (sin graduación). Este fenómeno se debe, bien a que el ojo el paciente hipermétrope es más corto de lo habitual, o bien a que la potencia óptica de su cristalino y/o de su córnea es menor de lo normal. La hipermetropía puede aparecer sola o combinada con astigmatismo.

Este defecto de la refracción afecta a la mayor parte de los recién nacidos, ya que su sistema visual todavía no está completamente desarrollado (hipermetropía fisiológica), pero durante el periodo de crecimiento tiende a corregirse. Cuando el problema persiste y no se corrige de forma adecuada, pueden desencadenarse otras alteraciones visuales, como el ojo vago o el estrabismo.
La hipermetropía no se puede prevenir, pero, especialmente en el caso de los niños, es muy importante detectarla precozmente para ser corregida, por eso son muy importantes las revisiones oftalmológicas periódicas y completas (con fondo de ojo).

Astigmatismo

El astigmatismo se produce cuando la córnea no presenta la misma curvatura en todas sus zonas.

El astigmatismo es un problema refractivo que se produce cuando la córnea (la capa externa y transparente del ojo) no presenta la misma curvatura en todas sus zonas. En el caso del astigmatismo, la luz procedente de los objetos y que entra en el ojo se enfoca en más de un punto de la retina. Esto provoca una visión borrosa y distorsionada, ya que en los ojos emétropes (sin graduación) la imagen de los objetos se enfoca en un único punto de la retina.

Dependiendo de la edad del paciente y del tipo de astigmatismo que padezca o de la graduación que presente, puede percibir o no síntomas y estos pueden ser diferentes. En general, el principal síntoma del astigmatismo es la percepción borrosa o distorsionada, tanto de los objetos lejanos como de los objetos cercanos. También es habitual la dificultad para percibir pequeños detalles a todas las distancias. En los casos en los que el astigmatismo aparece asociado a la hipermetropía es habitual que el paciente sufra fatiga visual, enrojecimiento picor y escozor de ojos, mareos o dolores de cabeza debido al sobreesfuerzo que realiza el ojo para enfocar las imágenes.
El astigmatismo puede estar determinado genéticamente o puede deberse a traumatismos o intervenciones quirúrgicas.

Carlos Rainaudi
ESPECIALISTA: DR. CARLOS RAINAUDI especialista en Cirugía Refractiva

El Dr. Carlos Rainaudi es el especialista en Cirugía Refractiva. Los pacientes que llegan al Centro Lerner con la intención de corregir sus defectos refractivos, deben tener una primera consulta con el Doctor, quien les dirá si es posible y conveniente realizar la cirugía y les explicará el procedimiento en caso de ser necesario. Le indicará al paciente cuestiones propias del preoperatorio, de la operación en sí y del posoperatorio.